La vida alimenticia
Dios nos llama a honrarle también con el cuerpo, administrando con sabiduría lo que comemos y bebemos como parte de una vida consagrada.
Dios nos llama a honrarle también con el cuerpo, administrando con sabiduría lo que comemos y bebemos como parte de una vida consagrada.
Un regalo de Dios para recordar su creación, descansar en su gracia y reunirnos como iglesia en adoración y servicio.
Creemos que la familia es diseño de Dios: espacio de amor, formación y misión, donde aprendemos a reflejar a Cristo.
Una respuesta de obediencia y gratitud: administramos fielmente los recursos que pertenecen a Dios para la extensión de su obra.