2° Trimestre 2020

Lecciones Disponibles

LECCIÓN N° 08

SÁBADO 23 DE MAYO DE 2020

 

ANGUSTIA EN EL MUNDO

     

TEXTO DE INTRODUCCIÓN

  

Lucas 21: 25, 26

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” 

  

     De acuerdo a la cadena profética del libro de Apocalipsis, las naciones del mundo estarán en un

estado de completa confusión y frustración por todas las cosas que estarán sucediendo. Los gobiernos consternados, no hallarán salida a sus conflictos. Por otra parte, el hambre, la delincuencia, las pestilencias, las guerras, los desastres naturales, serán parte del día a día, y producto de todo este caos, las gentes “desfallecerán” por todas las cosas que sobrevendrán. Sin lugar a dudas, ya estamos viviendo esta condición del mundo.

     Sin embargo, a pesar de la crisis que se vive y lo que aún falta que ocurra, la profecía bíblica nos declara que el Señor no dejará que el mundo se acabe en un holocausto final, hasta que el mensaje divino para estos últimos días alcance a todos.

     También podemos observar, que gracias a la luz de la correcta interpretación de las profecías acerca del fin del mundo, gran parte de la angustia de los años finales del mundo se deberá a la incesante actividad de los agentes del mal que tratarán de trastornar el plan divino y destruir a la humanidad.

 

1.- ¿Cómo nos explica el Apocalipsis la situación del mundo en este tiempo? Apocalipsis 7: 1

   

     El capítulo 7 de Apocalipsis es un paréntesis entre la abertura del sexto sello y el séptimo sello. ¿Quién podrá sostenerse en pie?, es la pregunta que se formula al final del sexto sello y abarca los acontecimientos que ya ocurrieron, a saber, el gran terremoto, el oscurecimiento del sol y la luna, y la caída de las estrellas; y, en segundo lugar, indica el tiempo que hoy estamos viviendo, la convulsión de los habitantes de este mundo mientras están ocurriendo los sucesos finales de la historia.

     Este tiempo mientras los vientos son retenidos por la voluntad de Dios no son tiempos de paz. Aunque la ciencia intente con todos sus adelantos científicos alcanzarla, no podrá, porque la paz solo será una realidad cuando se establezca un cielo y una tierra nueva.

  

NOTA

Las grandes naciones del mundo están airadas unas con otras y viven haciendo preparativos para en cualquier momento ir a la guerra, pareciera que es algo que desean. Una nación se levanta contra otra y un reino contra otro.

Sin embargo, a pesar de la condición caótica de este mundo; en medio de conflictos internacionales; ante los desastres naturales que traen sequías o inundaciones; por la condición moral del hombre y su amor al dinero, todavía está en vigor la orden dada a los ángeles de “retener” los cuatro vientos hasta que todo el pueblo de Dios esparcido por todo el mundo, sea sellado.

 

2.- ¿Qué advertencia hace el libro de Apocalipsis a todos los habitantes de la tierra? Apocalipsis 12: 12

   

     La profecía bíblica nos relata que Satanás descendió del cielo con gran ira debido al poco tiempo que le queda para obrar. ¿Por qué descendió del cielo? En edades pasadas, Satanás y sus ángeles fueron expulsados del cielo, pero al parecer y en base al relato de Job capítulo 1 versículo 6, Satanás se le permitía llegar al cielo, pero no como habitante de allí y tal vez con ciertas limitaciones. Pero ahora el apóstol Juan ve una gran batalla librada en el cielo y lo ve descender, junto a sus ángeles malvados, con gran ira, porque allí en el drama del Calvario, quedó completamente desenmascarado y fue visto como el gran engañador y autor de todo mal. Ahora él ya no puede llegar al trono de Dios; sólo espera el día en que, debido a todos sus esfuerzos de rebelión que han causado tanto dolor, muerte y angustia al mundo, será erradicado para siempre del universo.

 

NOTA

Nuestro enemigo sabe que le queda poco tiempo para obrar. Él no se cansa; no se desanima, es paciente en esperar el momento para atacarnos, de ahí que la Biblia lo identifica como un león rugiente (1° Pedro 5: 8) que siempre está acechando a su presa, esperando un descuido de ella para atacarla. Sus intención son siempre maléficas, se disfrazada de mil colores luciendo su disfraz y ofreciéndonos el mundo y sus riquezas, pero riquezas efímeras que terminan en un final amargo para el ser humano.

El poco tiempo que tiene Satanás es el mismo poco tiempo que nos queda a cada uno de nosotros para obrar. ¿Qué estamos haciendo al respecto entonces?

 

3.- ¿Qué es lo que debiéramos estar haciendo hoy ante un enemigo tan formidable? 1° Pedro 5: 8, 9; compare con Santiago 4: 

   

     El gran desafío que tenemos como hijos de Dios es “resistir” al diablo. No es una tarea fácil y menos cuando luchamos sin el poder de Dios que lo venció en la cruz.

     La Biblia nos advierte de los engaños sutiles de Satanás. Entonces, ¿cuán conscientes estamos de

que tenemos por delante un enemigo que tiene como principal propósito debilitar nuestra fe y destruirnos totalmente? Aunque creemos que Dios es todopoderoso y nos cuida como al línea de sus ojos (Salmos 17: 8), no podemos bajar nuestra guardia espiritual. Es vital que sepamos que Satanás es implacable y quiere destruirnos. Debemos cumplir con nuestra parte fielmente.

     Pero, ¿qué significa resistir a Satanás? Analicemos lo siguiente:

  • “Resistid”. Esta palabra es traducida de un término militar griego que significa “pararse firme sin moverse incluso bajo el ataque enemigo”. Para los verdaderos cristianos, es resistir fuertes “en la fe”, porque tenemos fe y confianza que es “mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1° Juan 4: 4). Dios es inmensamente más poderoso que cualquier cosa que haya creado, incluido Lucifer (que se convirtió en Satanás).

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  • El apóstol Pedro en el versículo 9 introduce el ingrediente principal para resistir, que es la fe.

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  • La palabra griega para “fe” es “pistis”, que significa persuasión, convicción y también una confianza en Cristo. Cuando se usa como “la fe” también puede describir un sistema de creencia y tener una fuerte convicción hacia las palabras de Dios, así como lo recalca Colosenses 1:23 de mantenernos firmes en la fe; firmes en nuestras convicciones; firmes en nuestra confianza en Dios.

 

NOTA

La clave para resistir a Satanás la encontramos en las palabras de Santiago en su capítulo 4 versículo 7. Notemos la fórmula:

El someterse a Dios nos habla de obediencia y este es el primer paso para adquirir autoridad, pues a mayor obediencia, mayor nivel de autoridad. Solamente así podremos cumplir con el segundo mandato de este pasaje.

Pero, volvamos a abordar la pregunta: ¿qué significa resistir al diablo? Para poder entenderlo, analicemos la palabra resistir:
Resistir es: “Oponerse con fuerza a algo. - Combatir las pasiones, deseos, etc. - Oponerse a la acción o violencia de otra persona o situación. - Tolerar, aguantar, sufrir.”

La mayoría de veces se ha usado la definición de resistencia como tolerar, aguantar, sufrir, pero en los escritos originales de la Biblia, el contexto de este pasaje, resistir tiene que ver con “confrontar”. Confrontar a su vez es: “Mantenerse en actitud de oposición ante un problema, situación difícil u obligación sin eludirlos, asumiendo el esfuerzo que suponen y luchando y actuando de acuerdo con sus exigencias.”

 

CONCLUSIÓN

Este mundo vive en aflicción, calamidades, odios, rencores, rivalidad, incertidumbre, desfallecimiento y como lo dice cierto himno: “este mundo tambaleante, va muy pronto a naufragar”.

Pareciera que Satanás es el dueño y señor de este mundo, pero sus maquinaciones y todo el dolor que ha traído al mundo está limitado por orden de Dios. Por mucho que se esmere en engañar a cuantos pueda, y traer desgracia a sus vidas, al final el Señor tiene reservada su ira sobre él todos aquellos que le siguieron.

Cristo no ha dejado sola a su iglesia ante este formidable enemigo que quiere destruirnos. El poco tiempo que le queda por obrar produce constantemente en él mayor ira hacia este mundo y particularmente hacia nosotros, pero fuerte es el Señor para darnos la victoria.

Corporación Iglesia Evangélica La Nueva Jerusalén de Dios - Decreto Supremo N° 1740