2° Trimestre 2020

Lecciones Disponibles

LECCIÓN N° 12

SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2020

 

LA NOCHE SE ACABA

     

TEXTO DE INTRODUCCIÓN

  

Romanos 13: 11, 12

 “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz"

   

     Los tiempos peligrosos que estamos viviendo deben ser una alerta para cada uno de nosotros como pueblo de Dios. No es tiempo de dormir, sino de levantarnos.

     Tengamos cuidado de tomarnos vacaciones “en la batalla de la fe”. La mente nos habla y nos hace

reflexionar diciéndonos: “Tienes el corazón cansado, debes ir más despacio o vas a colapsar. No vas a amar menos al Señor y no vas a dejar de ser fiel a él; por eso debes relajarte”. ¡Cuidado! Es el peor momento para relajarse y nuestro enemigo lo sabe.

     Si la noche estaba muy avanzada y el día del Señor estaba cerca cuando esto fue escrito, entonces

¡Cuánto más cerca debe estar ahora! No puede haber relajo en estos últimos días de guerra. Satanás no se relajará, sino que redoblará sus esfuerzos. ¡No nos atrevamos a dormir!

 

1.- ¿Qué adecuado consejo aplicable para estos tiempos que vivimos nos entrega el apóstol Pedro? 2° Pedro 3: 11

  

     ¿Entendemos lo que Pedro nos está diciendo? Todas las cosas serán desechas. Todo cuanto hoy tenemos desaparecerá y nada de ello nos salvará.

     La experiencia del apóstol Pedro junto a Jesús en sus tres años que estuvo con él, nos brinda la siguiente lección:

    

“Hay una pregunta importante que surge para cada cristiano de hoy día, al igual que debió de haber surgido para los creyentes de los días del apóstol Pedro. “¿Cómo nos prepararos para los eventos turbulentos que se avecinan?”. Es completamente normal querer conocer cómo sobreviviremos a los tiempos finales que vienen. Cuando la tormenta llegue, destruyendo todo a su paso, ¿qué haremos para conseguir trabajo, comida, vestido, etc.? Como padres, “¿Cómo estarán nuestros hijos durante los tiempos que vienen?” Esta es una preocupación legítima para cualquier seguidor de Jesús.

Sorprendentemente, el apóstol Pedro NO da consejos sobre ninguna preparación física ni financiera. Él no dice nada sobre dónde poner nuestro dinero para guardarlo, nada sobre cómo afrontar una crisis de vivienda, nada sobre cómo sobrevivir un calentamiento global o inflación. El apóstol Pedro simplemente no toca esos temas. ¿Por qué? Porque él ya había experimentado pobreza, y a través de eso, había experimentado la fidelidad de Dios. Mientras el apóstol literalmente seguía las pisadas de Cristo, él vivía sin dinero. Para poder comer, los discípulos tenían que cosechar maíz de los campos de los agricultores. En una ocasión, cuando necesitaban dinero, Jesús le instruyó al apóstol Pedro que mirara dentro de la boca de un pescado, donde encontró una moneda. El apóstol sabía lo que era dormir bajo las estrellas, sin cama ni almohada. El siguió a Jesús sin tener trabajo ni ninguna manera de mantención. Sus pertenencias eran la ropa que tenía puesta y sus sandalias. En resumen, Pedro tenía que depender de la provisión de Dios cada día para sus necesidades. Y día tras día, el apóstol Pedro vio que esas necesidades eran suplidas fielmente.

 

NOTA

El apóstol nos está preguntando personalmente a cada uno, en esencia, “¿Qué es lo que hay en su corazón en estos últimos días? ¿En qué se está convirtiendo mientras el fin se acerca? Usted sabe que Dios se encargará de sus necesidades físicas. Pero ¿se está preparando espiritualmente?

Jesús también no se preocupa de las cosas materiales. Él nos dice que confiemos que nuestro Padre sabe de qué tenemos necesidad. Solamente miremos las aves de los cielos y nos daremos cuenta que somos su especial tesoro y que jamás nos faltará lo necesario para vivir (Mateo 6. 31, 32).

2.- Reflexione nuevamente en el pasaje de Romanos 13: 11, 12. ¿En qué condición espiritual me encuentro?

  

     Apatía, pereza, falta de interés; problemas frecuente en cada generación de cristianos que ha compuesto la iglesia. También estuvieron presente en la iglesia primitiva. Las siguientes reprensiones del Señor lo hacen obvio.

   

  • “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2: 4).

   

  • Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres     tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3: 15, 16).

  

     Estas punzantes palabras llevan el reproche del Señor a cristianos indiferentes. ¿Y qué de nosotros, respecto a las cosas espirituales y eternas? ¿Estamos soñolientos e indiferentes? ¿Somos meros religiosos que asistimos a ciertos servicios de la iglesia para cumplir ciertos rituales? Si esto es así, la amonestación del apóstol Pablo a la iglesia en Roma son adecuadas para nosotros hoy, para despertar del letargo, del sueño de la indiferencia, pues, “¡Es tiempo de levantarse!”. Levantarse de la indiferencia, del descuido y de la falta de atención a las cosas espirituales. El descuido que permite el pecado en nuestras vidas.

 

3.- ¿Qué consejo, imprescindible aceptar, menciona el apóstol Pedro y que Jesús también mencionó? 1° Pedro 4: 7; Mateo 24: 42 al 44

   

     Aquí encontramos una instrucción básica para prepararse para el fin de los tiempos: Tengan una mente sobria. Y permanezcan en calma, no importa lo que acontezca. No hay necesidad de entrar en pánico. En lugar de eso, lleven todo en oración.”

     Muchos cristianos están en un tren de pánico. Personas que han testificado toda su vida que Dios es su guardador, están ahora corriendo con miedo mientras las nubes de tormenta se avecinan. Pedro les está diciendo a ellos, simplemente, “Sujeten todos sus sentimientos naturales bajo el control de la fe.” Luego, Pedro nos dice que llevemos todo a Dios en oración: “Velad en oración”. Solamente buscando al Señor podremos controlar nuestras ansiedades acerca de los tiempos. Mientras las cosas se pongan más oscuras, nosotros debemos de caminar en la paz y el descanso del Espíritu Santo.

     El apóstol Pablo aborda también la importancia de no descuidar (dormir) nuestra preparación  diciéndonos: “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo”. 1° Tesalonicenses 5: 6 al 8.

 

CONCLUSIÓN

El uso metafórico que usa el apóstol Pedro y el apóstol Pablo son muy adecuados para instruirnos acerca de la condición en que él mundo está hoy en día y a cómo será el día eterno de Dios.

La urgencia de velad y orad en este tiempo de tinieblas que vivimos, nos permitirán pasar firmes por todo lo que se avecina. Pero no hay que temer, porque nuestro Señor ha prometido estar con nosotros hasta el fin del mundo. Pero debemos hacer nuestra parte. Debemos ¡despertar! Y quitarnos las ropas de dormir que son la pereza y falta de preparación y ponernos las ropas para andar de día, vale decir, vestirnos del ropaje de Cristo que significa ser moldeados y transformados por Él. Andemos como hijos de luz, sin nada que nos avergüence, sin ningún pecado oculto, porque hemos contado todo al Señor.
La noche de este mundo pronto acabará, y ya pronto se dejarán ver los primeros rayos del nuevo día que Dios traerá a este mundo. Amén.

Corporación Iglesia Evangélica La Nueva Jerusalén de Dios - Decreto Supremo N° 1740